Right Casa Estates
El Certificado de Eficiencia Energética (CEE) al comprar una vivienda en la Costa del Sol

El Certificado de Eficiencia Energética (CEE) al comprar una vivienda en la Costa del Sol

Entre la nota simple, el cambio de titularidad de los suministros y la entrega de llaves, hay un documento pequeño y fácil de pasar por alto que muchos compradores extranjeros olvidan: el Certificado de Eficiencia Energética, o CEE. A primera vista parece un mero trámite, pero en España es obligatorio desde hace años y su ausencia puede acarrear sanciones económicas reales.

Quien compra, vende o alquila una vivienda en la Costa del Sol debería familiarizarse con el certificado energético mucho antes de que lo pida el notario. Saber qué mide realmente este documento, quién puede expedirlo y cuánto tiempo permanece vigente forma parte de preparar bien cualquier operación inmobiliaria en Andalucía.

01

¿Qué es el Certificado de Eficiencia Energética?

El certificado energético es un documento oficial que evalúa el consumo energético estimado y las emisiones de CO2 de una vivienda en condiciones estandarizadas. Su marco legal es el Real Decreto 390/2021, que sustituyó al procedimiento anterior de 2013 y regula el método de evaluación técnica para inmuebles residenciales y comerciales en toda España.

El certificado no refleja el confort subjetivo de la vivienda, sino factores técnicos objetivos: el aislamiento de fachada y cubierta, el tipo de ventanas y acristalamiento, los sistemas de calefacción y refrigeración, la producción de agua caliente y, si existen, las instalaciones solares o fotovoltaicas. Con estos datos, un técnico habilitado calcula la demanda energética anual estimada de la vivienda y le asigna una calificación de eficiencia.

02

Las clases de eficiencia energética de la A a la G

El resultado de la evaluación es una calificación en una escala de siete niveles, de la A (muy eficiente, bajo consumo) a la G (poco eficiente, alto consumo). Esta etiqueta con su conocido gráfico de barras de colores debe aparecer en todo anuncio de venta o alquiler, un formato que muchos compradores ya reconocen de los electrodomésticos.

En la Costa del Sol, las calificaciones en la práctica van desde obra nueva reformada con buen aislamiento y sistemas de aerotermia, que puede alcanzar con facilidad la clase B o A, hasta viviendas más antiguas de los años setenta y ochenta sin apenas aislamiento, que suelen situarse en E, F o G. La letra por sí sola no dice nada sobre el estado o el atractivo de la vivienda, pero es un indicador objetivo útil de los costes energéticos que cabe esperar.

03

¿Cuándo es obligatorio el certificado energético?

Desde 2013, el certificado energético es obligatorio en toda España para la venta o el nuevo alquiler de cualquier vivienda. El propietario debe presentarlo, como muy tarde, en el momento de firmar el contrato de compraventa o de arrendamiento, y la calificación energética debe aparecer ya en el propio anuncio, ya sea en portales inmobiliarios, escaparates de agencias o folletos impresos.

Existen excepciones para viviendas que se utilizan menos de cuatro meses al año, edificaciones aisladas de menos de 50 metros cuadrados y compras en las que la vivienda vaya a demolerse o reformarse por completo. Para el caso habitual de comprar un piso o una casa en la Costa del Sol, sin embargo, la obligación se aplica sin excepciones, independientemente de si la vivienda será residencia habitual o segunda residencia.

04

¿Quién expide el certificado energético y cómo se realiza la evaluación?

Solo un técnico habilitado puede expedir el certificado: normalmente un arquitecto, un arquitecto técnico o un ingeniero con la acreditación correspondiente. El técnico visita la vivienda in situ, recoge datos sobre el año de construcción, la estructura, las ventanas, los sistemas de calefacción y el aislamiento, e introduce esta información en un programa de cálculo reconocido por el Gobierno de España.

Tras la evaluación, el certificado se registra ante el organismo autonómico competente; en Andalucía, la Agencia Andaluza de la Energía. Solo después de este registro el documento adquiere validez legal y puede presentarse al comprador o inquilino. En la práctica, todo el proceso, desde la visita hasta el registro, suele completarse en pocos días; el coste depende del tamaño y la complejidad de la vivienda, aunque para un piso medio en la Costa del Sol suele situarse en el entorno de unos pocos cientos de euros.

05

Vigencia y renovación

El certificado energético tiene, con carácter general, una validez de diez años. Existe una excepción importante para las viviendas con la peor calificación, la clase G: en este caso, la vigencia se reduce a cinco años, ya que la normativa exige una revisión más frecuente para los edificios especialmente ineficientes.

La renovación a tiempo es responsabilidad del propietario. Quien compre una vivienda de segunda mano debería comprobar, en la cita con el notario, no solo que existe un certificado energético, sino también su fecha de expedición: un certificado caducado, o próximo a caducar, deberá renovarse antes del próximo alquiler o venta.

06

Multas por no tener un certificado energético válido

La administración andaluza clasifica los incumplimientos de la normativa sobre certificación energética en leves, graves y muy graves. Vender o alquilar sin certificado energético válido, dejarlo caducar o anunciar una vivienda sin la calificación energética exigida ya constituye una infracción leve, sancionable con multas de 300 a 600 euros.

Anunciar una calificación energética distinta a la que figura en el certificado realmente expedido se considera infracción grave, con multas de 601 a 1.000 euros. La sanción más severa se aplica cuando se falsea información en el proceso de certificación o registro, o cuando alguien actúa como técnico certificador sin reunir la cualificación exigida: en estos casos, la horquilla va de 1.001 a 6.000 euros. Si el beneficio económico obtenido con la infracción supera el importe de la sanción habitual, la administración puede fijar la multa por un importe equivalente a ese beneficio.

07

Qué revela la calificación sobre los gastos habituales

Para el comprador, revisar el certificado energético merece la pena no solo por obligación legal, sino como herramienta práctica de cálculo. Una vivienda con buena calificación suele traducirse en facturas de electricidad y gas más bajas, algo especialmente relevante en viviendas vacacionales con aire acondicionado en verano y calefacción puntual en invierno.

En viviendas más antiguas con mala calificación, suele merecer la pena comparar: si el ahorro conseguido con mejores ventanas o más aislamiento permite recuperar la inversión en pocos años gracias a un menor gasto energético. En pisos de urbanizaciones antiguas sin aislamiento centralizado, en particular, esta comparación es una parte útil de la decisión de compra, no solo una cuestión de confort.

08

En qué fijarse en el certificado energético antes de comprar

Antes de firmar, conviene hacer una comprobación breve y concreta: existe certificado energético, sigue vigente y la calificación que figura en el anuncio coincide con la del documento real. En obra nueva y proyectos sobre plano conviene además aclarar cuándo se expedirá el certificado definitivo tras la finalización, ya que durante la construcción suele comunicarse solo un valor provisional.

Quien tenga dudas sobre si un certificado presentado está realmente registrado en la Agencia Andaluza de la Energía puede verificarlo a través del organismo competente, un paso que los asesores inmobiliarios con experiencia en la Costa del Sol incorporan de forma habitual a la revisión previa a la compra. Así, un documento que muchos compradores pasan por alto se convierte en una garantía adicional, tanto en el momento de la compra como más adelante, de cara a una futura venta.

¿Tiene preguntas sobre propiedades en la Costa del Sol? Estaremos encantados de ayudarle.

Contactar